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sábado, 7 de diciembre de 2013

Saving Mr Banks

Me niego a poner el título en español ante la imperdonable chapuza --una más-- de quienes traducen los títulos. No se quien se dedica a destrozar películas a base de poner títulos a boleo, pero no debe de ser consciente de lo mal que lo hace.

Es una pena tener que empezar de este modo el comentario sobre la que considero con diferencia la mejor película comentada en este blog desde que comenzó su andadura. Es simplemente una obra maestra la mires por dónde la mires. Una dirección magistral que hace reír, llorar, alegrarse y sufrir con los personajes como hace mucho que no lo conseguía una película. Una actuación inigualable no sólo de la impresionante Emma Thompson, sino de todos y cada uno de los demás miembros del reparto, incluyendo, por supuesto, a Tom Hanks, Colin Farrell, Paul Giamatti y los demás. En la próxima ceremonia de los Oscar deberían darles una estatuilla a todos, y dos a Tom Hanks, incluyendo la que se merece por Capitán Phillips.

Tras ver esta película ya nunca verá uno a Mary Poppins o a Walt Disney del mismo modo. Tiene una riqueza de contenido casi insondable, desde el choque de culturas (inglesa y americana) hasta la influencia del pasado en cada una de nuestras vidas y la necesidad de superarlo, pasando por el amor paterno-filial, los estragos del alcohol en la vida de una familia y la maravilla que supone la creación de una película para los que trabajan en ello.

Es indudablemente una obra imprescindible que no dudo que pasará a la historia del cine y espero que también a la de los Oscar, ya que no concibo ninguna categoría en la que podría ser nominada en la que no merecería ganar. Es una película de manual, un excelente ejemplo de cómo todos los elementos de la producción, bien llevados, son capaces de contribuir y reforzar el arco argumental y las emociones que transmite.

La única pena que me queda es que quizás no sea una historia tan universal, al no poder ser disfrutada en toda su medida por quienes no han visto o no conocen el fenómeno Mary Poppins, que lo hay por ahí...

Los juegos del hambre: en llamas

Esta segunda entrega era decisiva en cuanto al devenir cinematográfico de la trilogía. Si como parecía por los trailers, no hubiera sido más que más de lo mismo, posiblemente se hubiera quemado la franquicia con las llamas que lleva el título. Pero la incombustible Jennifer Lawrence, que parece haber conseguido darle un carácter propio a su personaje y, sobre todo, un inteligente guión y un giro magistral han demostrado que la saga tiene potencial y hacen de esta película un elemento central de la historia, lejos de ser una mera transición hacia el desenlace, como ocurre en muchas trilogías que deberían haber sido tales. Tan es así que uno sale del cine deseando quedarse para ver directamente la tercera entrega.


El Mayordomo (The Butler)

Excelente  repaso de la historia de los Estados Unidos a través de los ojos de las personas de color, representadas por el mayordomo de la Casa Blanca, desde sus infancia como esclavo en una plantación de algodón hasta la elección de Obama como presidente. La excelente actuación de Forest Whitaker y la sorprendente Oprah Winfrey se ve acompañada de un excelente elenco de actores.

Para los aficionados al cine sobre la discriminación racial en EEUU, esta película constituye una excelente vuelta al género, a la altura de Arde Missisipi (1988) y Malcolm X (1992),  por poner sólo dos ejemplos.

Como prueba de lo bien hecha que está esta película, reconoceré que fue capaz de hacer que me emocionara la victoria de Obama, a pesar de que no es santo de mi devoción en el plano político. Imprescindible para entender la importancia que tuvo su victoria desde la perspectiva de la población afro-americana, marginada y humillada hasta fechas sorprendentemente recientes.

lunes, 18 de noviembre de 2013

GRAVITY

Mira que intenté no dejarme influir por las grandes expectativas que todo el mundo suscitaba a base de buenas críticas, alabanzas y grandes loas a esta película. Pero incluso algún crítico profesional con quien comparto la aversión al 3D se deshizo en elogios e incluso comentó que si alguna película había que ver en 3D sería ésta. Así que decidí verla con las gafitas de marras.

Aumentaba mi interés por ella aquello de que encima los aspectos científicos parecían estar muy cuidados.

Llegado el momento disfruté, sí, de lo novedoso del tratamiento del "espacio". En lugar de las naves intergalácticas  de la ciencia ficción, o de naves más verosímiles e incluso reales representadas en su máximo esplendor, tenemos a conocidas lanzaderas y estaciones espaciales sufriendo deterioros fatales y una representación magnífica de las sensaciones que viven los astronautas en sus paseos espaciales y de la angustia que puede esconder verse en esa situación cuando las cosas no salen del todo bien. 

Pero a la película se le acaba el fuelle a medio camino. Y para entonces ni siquiera se ha visto toda la acción que prometían los trailers, (y que en toda la película no es nada más que lo que se vio en ellos). Podemos regocijarnos en lo bien que ha tratado Cuarón la falta de gravedad, pero no le veo nada de sorprendente, ya hemos visto infinidad de imágenes reales de astronautas flotando en sus naves y jugando con gotas de líquido suspendidas en la ingravidez. No veo tanto mérito en conseguir representar artificialmente lo que de sobra conocemos en la realidad.

Y es que los efectos especiales, incluso los que consideramos tan buenos porque no llaman la atención (como fue destacado en su día con Forrest Gump), tienen que estar al servicio de una historia. Y me pregunto cuál es la de Gravity. Hay ciertos momentos que hacen pensar que el guión busca transmitir un mensaje algo más profundo, pero quizás está tan profundamente perdido en el espacio que no hay modo de verlo. O quizás es que es tan simple como lo que he visto y no hay más donde rascar.

La estocada final a la película se la dio la aparición en sueños del astronauta muerto, tan fuera de lugar del ambiente creado en la película. Y no es que me molestara ver a George Clooney de nuevo - de hecho habría preferido que Sandra Bullock no lo hubiera soltado en un principio, y que la búsqueda del camino a casa la hubieran hecho entre los dos. De hecho, habría sido más creíble: se supone que él insiste en soltarse porque las cuerdas del paracaídas no iban a poder con los dos, cuando después resulta que esas mismas cuerdas son capaces de impedir que se aleje toda la cápsula, con motores incluidos...

Representar el espacio sin aburrir es difícil. A Gravity le reconozco que en ello le da mil vueltas a 2001: Odisea en el Espacio. Pero aún así no creo que lo podamos dar por logrado. A ver si a la tercera, dentro de unas décadas, alguien lo consigue...




Captain Phillips

Brillante película en todos los sentidos. Yo la veo en la línea de Argo: aun sabiendo perfectamente cómo va a acabar la película, es espectador es mantenido en tensión durante toda la  película, minuto a minuto, segundo a segundo. Magnífica dirección, que consigue no perder el tiempo en ningún momento, dotando a la película de un ritmo constante e intenso. 

También es destacable la actuación de Tom Hanks, a mi parecer firme candidato al Oscar por esta interpretación, sobre la que en realidad descansa toda la película. También merece la pena recordar a los actores somalíes que interpretan a los terroristas, más creíbles imposible. Uno llega a pensar que han contratado a delincunetes somalíes de verdad, olvidando que deben de ser verdaderos actores! De lo mejorcito que ha pasado por las pantallas este año.

Los Pitufos 2

Como mérito le reconzoco que es más o menos igual que la primera. A quien le gustó aquella y quería más de lo mismo le habrá parecido estupenda...

sábado, 12 de octubre de 2013

Elysium

En esta me voy a extender un poco: me ha pillado con ganas. O más bien me las ha dado. Vaya por delante que como película me parece bastante buena; me mantuvo interesado y disfruté del modo en que Neill Blomkamp imaginó el futuro. Casi era una continuación de Distrito 9 - el futuro que imagina este hombre tiene un estilo propio y muy realista, lejos de los ambientes pulcros y relucientes a que nos tienen acostumbrados muchos autores de ciencia ficción.

Sin embrago, al mismo tiempo me inquietó - me irritó- es uso del instrumento principal del cine, que es el de las emociones, para difundir una visión concreta de la realidad socio-política actual. Al igual que Distrito 9 denunciaba la segregación racial, a nadie se le escapa que Elysium está diseñada para denunciar la falta de apoyo que tiene en Estados Unidos la reforma sanitaria del presidente Obama y que casualmente ahora tiene paralizado al país. Quizás con Distrito 9 no fue tan flagrante -- al fiin y al cabo a nadie se le ocurre defender el Apartheid hoy en día--, por lo que la unanimidad dejó oculto lo que considero la perversidad de este uso del cine. Pero la realidad es que en relación al Obama-care hay muchos que se oponen a él abiertamente. Sin entrar en el debate, que estoy seguro que no es cuestión de estar a favor o en contra, sino que tendrá todo un abanico de matices y consideraciones, simplemente me resisto a ser inducido a pensar que todo el que se opone a la reforma sanitaria lo hace por un perverso egoísmo y desprecio por el prójimo. Promover esta visión no es, al fin de cuenta, otra cosa que propaganda, y así sería denunciada si defendiera otras opciones. Pero sucede que Blomkamp decide hacer propaganda ahora a favor de una opción considerada "progre" y políticamente correcta en muchos lugares, sobre todo fuera de Estados Unidos, pero en ningún caso "universal" como la cuestión racial. Y ya la cosa empieza a no ser del agrado de todos.

Soy consciente de que todas las películas tienen un "mensaje" y por ello se podría decir que hacen "propaganda" de ciertos valores. Pero en algún lugar hay que trazar la delgada línea roja, y aunque sea difícil hacerlo, creo que tengo claro que usar el cine para hacer propaganda de opciones políticas cuanto menos ha de ser etiquetado como lo que es, por muy progre que sea la opción defendida, igual que se haría si fuera de signo contrario.

Más si se trata de una película de buena cálidad como ésta.