Casi desapercibida ha pasado por las pantallas de nuestros cines esta película de animación, pura belleza visual, musical y narrativa.
Con un ritmo pausado, que no lento, esta sencilla historia de los diminutos demuestra que no es necesario llenar 90 minutos de incesante acción y ruido estridente para gustar a los niños de hoy, por muy acostumbrados que estén a los juegos en las consolas de diversas denominaciones. Y es que Arietty, tan sencilla, tranquila y sosegada, es capaz de entretener a pequeños y mayores durante el mismo tiempo, simplemente con una historia narrativamente perfectamente relatada, una banda sonora como pocas y una animación de extrema belleza visual, con infinidad de detalles que indudablemente piden un nuevo visionado para descubrir y disfrutar aún más si cabe.
Altamente recomendable, desgraciadamente tendrá que ser para ver en casa, ya que su paso por las salas de cine ha sido ínjustamente efímero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada